Denuncias por presunta negligencia médica aumentan en centros de detención de inmigrantes en EE. UU.
Cientos de inmigrantes detenidos en distintos centros de Estados Unidos han presentado demandas federales denunciando presuntas deficiencias en la atención médica que reciben bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Una investigación realizada por KFF Health News y The Associated Press recopiló testimonios y documentos judiciales que describen retrasos en tratamientos, falta de medicamentos y dificultades para acceder a consultas especializadas.
Los expedientes incluyen relatos de personas que afirman haber enfrentado complicaciones de salud relacionadas con enfermedades como hipertensión, diabetes, VIH, epilepsia, cáncer y otros padecimientos crónicos, mientras permanecían bajo custodia migratoria.
La investigación señala que el sistema de detención enfrenta una creciente presión debido al aumento de la población detenida desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Según el reporte, el número de personas retenidas por ICE supera actualmente las 75,000, una cifra significativamente mayor a la registrada el año anterior.
Los hallazgos incluyen denuncias sobre interrupciones en tratamientos médicos, retrasos en la entrega de medicamentos, cancelación de citas especializadas y dificultades para recibir atención oportuna. También se documentan casos de detenidos que aseguran haber sido trasladados entre centros, lo que habría afectado la continuidad de sus tratamientos.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha sostenido que los inmigrantes bajo custodia reciben atención médica adecuada y oportuna. Funcionarios del organismo han afirmado que existen protocolos establecidos y personal de salud encargado de garantizar el bienestar de los detenidos.
Sin embargo, abogados, familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos sostienen que persisten preocupaciones sobre la calidad de la atención en algunos centros, especialmente en casos de enfermedades graves o condiciones médicas complejas.
La investigación también destaca el impacto emocional que estas situaciones generan en los familiares, quienes aseguran enfrentar incertidumbre y preocupación constante por el estado de salud de sus seres queridos mientras permanecen detenidos.



