Inflación en EE. UU. alcanza su nivel más alto en tres años mientras Trump minimiza el impacto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al reciente aumento de la inflación, que en mayo alcanzó su nivel más elevado en los últimos tres años, impulsada principalmente por el incremento de los precios de la energía en medio de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
De acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación interanual de 4.2 %, superando el 3.8 % reportado en abril y convirtiéndose en la cifra más alta desde abril de 2023.
El aumento de la inflación estuvo marcado por el encarecimiento de los combustibles, especialmente la gasolina, cuyos precios registraron un incremento de 40.5 % en comparación con el mismo período del año anterior. En conjunto, los costos energéticos aumentaron 23.5 %, influenciados por las tensiones generadas tras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y las restricciones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
A pesar de los datos, Trump aseguró que la situación es temporal y expresó confianza en que los precios volverán a disminuir una vez se reduzcan las tensiones internacionales.
Además del aumento en la energía, los precios de los alimentos también registraron un crecimiento de 2.7 %, mientras que sectores como la atención médica, los viajes aéreos y las actividades recreativas mostraron incrementos adicionales durante el mes de mayo.
La llamada inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también presentó una ligera aceleración al situarse en 2.9 %, frente al 2.8 % registrado en abril.
El panorama económico genera atención de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato, ya que el costo de vida continúa siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos estadounidenses y un factor determinante para el electorado.
Mientras tanto, los mercados financieros observan de cerca las próximas decisiones de la Reserva Federal (Fed), cuya meta de inflación se mantiene en el 2 %. Analistas consideran que, de persistir las presiones inflacionarias, podrían retrasarse posibles recortes de tasas de interés previstos para este año.
Diversos expertos estiman que la inflación podría comenzar a moderarse durante el segundo semestre, siempre que se logren avances diplomáticos que permitan estabilizar los mercados energéticos internacionales y reducir las presiones sobre los precios.



