Tormenta tropical Gonzalo se forma en el Atlántico mientras Fay vuelve a fortalecerse
La tormenta tropical Gonzalo, la séptima con nombre de la temporada atlántica, se formó este viernes cerca de las islas de Cabo Verde, mientras la tormenta Fay mantiene su fortalecimiento en el norte del Atlántico, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
Gonzalo se encontraba a unas 120 millas al sur de Cabo Verde, con vientos máximos sostenidos de 50 millas por hora, según el reporte más reciente del NHC.
Las autoridades meteorológicas indicaron que las lluvias asociadas al sistema podrían afectar a Cabo Verde y la costa occidental de África, específicamente entre Guinea-Bissau y Senegal, durante el viernes y sábado.
El NHC advirtió sobre la posibilidad de inundaciones repentinas en sectores de la costa africana y de manera aislada en las islas orientales de Cabo Verde.
Mientras tanto, Fay continúa sobre aguas abiertas del Atlántico. El sistema se formó inicialmente el domingo, se debilitó hasta convertirse en depresión tropical el martes y volvió a intensificarse un día después.
En su último informe, Fay estaba localizada aproximadamente a 1,065 millas al oeste de las islas Azores, con vientos máximos sostenidos de 50 millas por hora y desplazándose hacia el oeste. Por el momento, no representa una amenaza para zonas terrestres.
El NHC señaló que Fay podría experimentar un ligero fortalecimiento durante las próximas horas, debido a que continúa generando áreas de convección profunda y mantiene su organización.
La formación de estos sistemas ocurre en una temporada atlántica que, según el reporte, mantiene un ritmo inusualmente bajo, ya que hasta el momento no se ha formado ningún huracán. Los meteorólogos relacionan este comportamiento con El Niño, fenómeno caracterizado por temperaturas oceánicas más cálidas de lo habitual en el Pacífico y que este año podría alcanzar niveles históricos.
En el Pacífico, en cambio, el NHC mantiene bajo vigilancia a los huracanes Odalys, Polo y Nolo. Este último podría provocar lluvias en la Isla Grande de Hawái, mientras que los otros dos no representan actualmente una amenaza para territorios.
Por su parte, la NOAA redujo el pasado 6 de agosto su pronóstico para la temporada de huracanes del Atlántico y estima un máximo de 13 tormentas, una cifra inferior al promedio histórico. Para el Pacífico oriental, en cambio, proyecta hasta 22 tormentas, por encima de la media, en medio del fortalecimiento de El Niño.



