República Dominicana lidera seminario iberoamericano contra el edadismo y el maltrato a los adultos mayores
La República Dominicana fue sede del Seminario Iberoamericano “Del Edadismo al Respeto: Transformar la Comprensión y el Discurso sobre la Edad y el Envejecimiento en Iberoamérica”, un encuentro que busca fortalecer las estrategias para combatir el abuso, la negligencia y la discriminación por edad.
La actividad fue organizada por el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) y reunió a representantes de México, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Argentina y España, países integrantes del Programa Iberoamericano de Cooperación sobre la Situación de las Personas Adultas Mayores (PICSPAM).
Durante la apertura, el director ejecutivo del Conape, Demetrio Vicente Ureña, destacó que garantizar una vida digna para las personas adultas mayores debe ser una prioridad para toda la sociedad, al tiempo que reafirmó el compromiso de la institución con la protección y defensa de sus derechos.
El funcionario advirtió que el maltrato hacia las personas mayores continúa siendo una problemática poco denunciada, manifestándose en abuso físico, psicológico, económico, abandono y negligencia, por lo que consideró fundamental fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta mediante el intercambio de experiencias internacionales.
Asimismo, recordó que el envejecimiento de la población representa uno de los principales desafíos demográficos de la región, lo que hace necesario desarrollar políticas públicas que garanticen el bienestar y la inclusión de este sector.
El seminario incluyó la conferencia magistral “Impacto del edadismo como fenómeno social y cultural en las políticas públicas y la gobernanza”, impartida por especialistas de México, Uruguay y República Dominicana, además del ejercicio participativo “¿Qué edad tiene el prejuicio?”, orientado a identificar estereotipos y proponer acciones para prevenir la discriminación por edad.
El encuentro contó con la participación de representantes de instituciones públicas, la academia, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil, reafirmando el compromiso regional de promover una cultura basada en el respeto, la inclusión y la protección de los derechos de las personas adultas mayores.



