ONU pide medidas urgentes para regular la inteligencia artificial ante sus crecientes riesgos
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, hizo este lunes un llamado a los gobiernos y empresas tecnológicas para adoptar una acción urgente frente al desarrollo de la inteligencia artificial (IA), debido a los riesgos sin precedentes asociados con sus sistemas más avanzados.
Türk advirtió que el mundo se encuentra cerca de un punto de transformación irreversible, cuyos efectos podrían alcanzar no solo a las generaciones actuales, sino también a las futuras.
Ante este escenario, pidió a los Estados y compañías tecnológicas trabajar de manera urgente dentro de organismos multilaterales para establecer mecanismos que permitan controlar y supervisar adecuadamente el desarrollo de esta tecnología.
El funcionario de Naciones Unidas sostuvo que todos los derechos humanos podrían verse amenazados por la IA, incluyendo uno de los más fundamentales: el derecho a la vida.
🤖 Crece la preocupación por el desarrollo de la IA
Las advertencias sobre las consecuencias del rápido avance de la inteligencia artificial han aumentado en los últimos meses, mientras los nuevos sistemas adquieren capacidades cada vez más sofisticadas.
La preocupación también ha sido expresada por importantes ejecutivos de la industria tecnológica estadounidense. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, planteó recientemente la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo para disponer de más tiempo para evaluar los posibles riesgos asociados con las nuevas capacidades de la IA.
Su posición recibió públicamente el respaldo del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y de Elon Musk.
⚠️ Advertencia sobre un posible riesgo existencial
Volker Türk señaló que la actual competencia internacional por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más poderosos representa un cambio profundo que podría exponer prácticamente todos los ámbitos de la vida humana a riesgos cada vez mayores.
El alto comisionado también expresó preocupación por la concentración del poder tecnológico, señalando que gran parte de las decisiones relacionadas con el futuro de la IA están actualmente en manos de un número reducido de grandes empresas.
Por ello, insistió en la necesidad de establecer una respuesta internacional que permita garantizar que el desarrollo de la inteligencia artificial se realice de manera segura, responsable y orientada al beneficio de toda la humanidad.



