Iván Cepeda llama a la calma tras ajustada derrota electoral y rechaza amenazas del presidente electo en Colombia
El candidato presidencial de izquierda, Iván Cepeda, pidió serenidad a sus seguidores luego de las manifestaciones registradas tras la ajustada victoria electoral del presidente electo Abelardo de la Espriella en Colombia.
Durante una rueda de prensa en Bogotá, Cepeda exhortó a mantener un comportamiento pacífico y responsable mientras avanza el proceso de escrutinio oficial de los votos, cuyos resultados definitivos podrían tardar varios días en conocerse.
El senador y defensor de los derechos humanos reiteró que esperará la conclusión del conteo oficial antes de reconocer formalmente los resultados de unas elecciones consideradas entre las más reñidas de la historia reciente del país.
Las protestas surgieron después de que De la Espriella, abogado y empresario de 47 años, obtuviera una estrecha ventaja en el preconteo electoral. Las movilizaciones se concentraron principalmente en Bogotá y Cali, donde se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y actos de protesta contra Estados Unidos.
Cepeda también cuestionó recientes declaraciones del presidente electo, calificándolas de "irrespetuosas" y asegurando que no aceptará amenazas políticas. El dirigente afirmó que los sectores democráticos del país tienen una larga trayectoria de resistencia frente a gobiernos y figuras con tendencias autoritarias.
Por su parte, De la Espriella ha defendido una agenda enfocada en el combate a la criminalidad y el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos. Tras conocerse los resultados preliminares, recibió mensajes de respaldo de sectores políticos conservadores y del expresidente estadounidense Donald Trump, quien manifestó su interés en fortalecer la cooperación bilateral.
Mientras tanto, el presidente saliente, Gustavo Petro, advirtió sobre el riesgo de una creciente polarización política y llamó a preservar la estabilidad institucional del país.
Analistas y observadores han expresado preocupación por el clima de tensión política y social, así como por las posibles repercusiones que podría tener el nuevo escenario político en materia de seguridad y gobernabilidad.



