Incendios forestales obligan a miles de evacuaciones en el sur de Europa
Violentos incendios forestales, impulsados por las altas temperaturas y los fuertes vientos, continúan afectando a varios países del sur de Europa, obligando a la evacuación de decenas de miles de personas en Francia y España, mientras las autoridades intensifican los esfuerzos para contener las llamas.
Según datos del sistema europeo EFFIS, este 2026 ya es el segundo año con mayor superficie quemada en la Unión Europea desde que comenzaron los registros hace dos décadas.
La emergencia ha dejado un saldo de tres bomberos fallecidos en los últimos días, dos en Francia y uno en Italia, en medio de una intensa ola de calor que ha llevado las temperaturas por encima de los 40 °C en varias zonas del continente.
En Francia, uno de los incendios más graves afecta el sector de Le Porge, cerca de Burdeos, donde las llamas han consumido unas 4,800 hectáreas y provocado la evacuación de más de 20,000 personas. Otro incendio en el departamento de Var ha devastado 2,700 hectáreas, obligando además al desalojo de cientos de residentes.
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Emmanuel Macron informó que solicitó la activación del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, lo que permitirá el despliegue de aviones Canadair, aeronaves Air Tractor y helicópteros Black Hawk para reforzar las labores de extinción.
En Italia, la isla de Sicilia enfrenta decenas de incendios activos. Más de un centenar de personas y pacientes de una clínica tuvieron que ser evacuados, mientras miles de efectivos y medios aéreos trabajan para controlar los focos.
Por su parte, España declaró la emergencia nacional debido a la simultaneidad de varios incendios y las condiciones meteorológicas extremas.
El incendio de mayor magnitud se mantiene en la provincia de Guadalajara, donde ya ha consumido unas 32,000 hectáreas, mientras que en la región de Madrid las autoridades reportan más de 10,000 personas evacuadas, incluyendo a los habitantes de Aldea del Fresno.
Especialistas atribuyen la intensidad de los incendios a la sequía prolongada, agravada por las sucesivas olas de calor y los efectos del cambio climático, factores que mantienen la vegetación extremadamente seca y favorecen la rápida propagación del fuego.



