Estados Unidos e Irán firman acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz
Los presidentes de Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo destinado a poner fin al conflicto en Oriente Medio, mediante el cual Teherán se compromete a diluir sus reservas de uranio enriquecido a cambio del levantamiento gradual de sanciones económicas y comerciales impuestas por Washington.
El acuerdo fue suscrito por el presidente estadounidense, Donald Trump, durante un encuentro con el mandatario francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles. Posteriormente, las autoridades iraníes confirmaron que el presidente Masud Pezeshkian también firmó el documento.
Uno de los principales puntos del pacto contempla la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. Asimismo, se prevé el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien participó como mediador en las negociaciones, informó que este viernes se celebrará una ceremonia oficial en Suiza para dar inicio a las conversaciones técnicas que permitirán implementar los compromisos acordados.
El memorando busca poner fin a un conflicto que se prolongó durante varios meses y que provocó miles de víctimas en distintos países de la región, especialmente en Irán y Líbano.
Entre los aspectos más relevantes del acuerdo figura la supervisión internacional del programa nuclear iraní. Durante los próximos 60 días, ambas partes discutirán mecanismos para el manejo y la reducción del uranio enriquecido bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Además, Irán deberá garantizar la normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días, aunque autoridades iraníes han señalado que la gestión futura de la vía incluirá nuevas regulaciones y servicios bajo soberanía nacional.
El acuerdo también contempla la posibilidad de crear un fondo de hasta 300 mil millones de dólares para apoyar la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán, sujeto al cumplimiento de los compromisos establecidos.
La iniciativa fue respaldada por los países del G7, que calificaron el pacto como una oportunidad histórica para reducir las tensiones regionales y evitar una nueva escalada relacionada con el programa nuclear iraní.
Mientras tanto, China llamó a todas las partes a respetar los términos acordados y destacó la importancia de garantizar la estabilidad del comercio marítimo internacional y el suministro energético mundial.



