China advierte que la inteligencia artificial representa un riesgo para su seguridad nacional
El jefe de los servicios de inteligencia de China, Chen Yixin, advirtió que el rápido avance de la inteligencia artificial (IA) podría representar una amenaza para la seguridad nacional y la estabilidad social del país.
En un artículo publicado este domingo, el ministro de Seguridad del Estado afirmó que “fuerzas hostiles” estarían utilizando herramientas de inteligencia artificial generativa para crear rumores de carácter político y difundir información considerada perjudicial.
Según Chen, estas acciones forman parte de lo que calificó como “guerras de opinión pública y guerras cognitivas” dirigidas contra China, las cuales, a su juicio, podrían afectar la seguridad política, institucional e ideológica del país.
La advertencia se produce mientras aumenta el debate internacional sobre la seguridad y regulación de la inteligencia artificial y en medio de los planes de una reunión entre el líder chino Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump, en Washington, para abordar asuntos relacionados con la gobernanza y los riesgos de esta tecnología.
El tema también ha generado preocupación entre importantes figuras de la industria tecnológica estadounidense. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, cuestionó recientemente la velocidad con la que avanza el desarrollo de la IA y la calificó de “imprudente”, ante el temor de que sistemas cada vez más avanzados puedan generar nuevos riesgos.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, manifestó su coincidencia con la evaluación de Amodei.
Desde la perspectiva china, Chen señaló que la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales escenarios de la competencia tecnológica mundial y en un nuevo espacio de rivalidad estratégica entre las grandes potencias.
El funcionario también mencionó las capacidades avanzadas de ciberseguridad y piratería informática atribuidas a sistemas como Claude Mythos, de Anthropic, y ChatGPT-5.5-Cyber, de OpenAI, al considerar que tecnologías de este tipo podrían representar riesgos importantes para las infraestructuras de información críticas de China.
La posición de Beijing refleja la creciente preocupación de los gobiernos por el uso de la inteligencia artificial en áreas como la seguridad, la desinformación, la ciberseguridad y la competencia geopolítica.


